Posible error instrumental egipcio. III

Posible error instrumental egipcio. III

Las estructuras de alta precisión egipcias corresponden al sarcófago de Kefrén, los sarcófagos de la familia de Lahun (XII Dinastía) —especialmente el de Sesostris II— y los 25.000 bloques del revestimiento calcáreo de la Gran Pirámide. La máxima precisión se logró sobre el sarcófago en granito rosa, pulido mate, de Sesostris II, que es del orden de la de los bloques de mármol del susodicho revestimiento. Esta precisión llega, según datos de Petrie C8) (30) (97) a un normalizado-tipo dentro de las siguientes especificaciones:
error de paralelismo de aristas : ± 0,03 mm/metro
curvatura de los planos 0,05 mm
error de los diedros 10″
Resulta sorprendente constatar que estas especificaciones corresponden a las mejores escuadras normalizadas que produce la industria moderna (Norma DIN 875) y por tanto se trata de óptica de la más alta precisión. Las especificaciones de la óptica comercial admiten tolerancias diez veces mayores.
Como nuestro propósito es determinar los errores y la naturaleza de los instrumentos empleados en la confección de estas obras, observaremos que la superficie total de estos “mármoles de ajuste” cubre unos 500.000 metros cuadrados, no pudiéndose considerar, por tanto, la aplicación de otro procedimiento para controlar la planitud de las caras que el uso de dispositivos interferenciales.
La viabilidad constructiva de una obra semejante, dentro de las especificaciones anotadas, exige una precisión de los instrumentos de medida varias veces mayor que los valores del normalizado. Considerando un error instrumental de 5″ nos encontraríamos dentro de muy estrechos límites para el control de una obra semejante. Pero éste es el alcance de nuestros mejores anteojos de autocolimación. Con menores alcances no hubieran podido aquellos constructores realizar una obra de la precisión anotada.
Cualquiera haya sido la técnica empleada por los topógrafos egipcios para la medida de los ángulos diedros y de los ángulos planos está fuera de duda que sus dispositivos trabajaban con la precisión de los mejores instrumentos de nuestros días. La hipótesis más plausible es que emplearon instrumentos ópticos. Admitir otra hipótesis sería aceptar la existencia de dominios de la Naturaleza de los cuales no tenemos conocimiento.