Error de una Base Meridiana Amojonada
La orientación de un edificio de acuerdo a datos prefijados es extremadamente dificultosa. De un modo general puede decirse que, por lo menos, el error de amojonamiento es del orden de los errores de lectura del instrumento. Son numerosos los factores incidentes y, para bases construidas desde largo tiempo, hay que añadir, el desplazamiento bajo la presión del edificio, la acción de los sismos y, para muy largos períodos, el desplazamiento secular de las referencias geodésicas (geográficas o magnéticas).
Es imposible determinar a priori este conjunto de alteraciones, por lo cual debe procederse con extrema prudencia en el análisis de antiguas estructuras.
El problema del establecimiento de las bases meridianas de los observatorios es sumamente dificultoso. En algunos casos se toman precauciones extremas, tales como hacer un encofrado de hierro para el cemento, pero aún así los errores suelen ser enormes.
Un caso interesante nos lo suministra la base meridiana del Observatorio de Uranienburg (Dinamarca) establecida por el propio Ticho Brahe y en donde las mediciones modernas han encontrado un error de 18′ con relación al meridiano (77). En el caso del observatorio de París el error, según Moreux (77), es del mismo orden. En este último caso hay que tener en cuenta que para esa época ya se utilizaban instrumentos ópticos bastante precisos. En el caso de la base meridiana del observatorio de Ticho es difícil imputar la desviación exclusivamente a errores de la determinación del meridiano.
Utilizando nuestra información experimental y los análisis estadísticos anteriores, podemos calcular el error de determinación del meridiano en 4 veces el error promedio o sea, que, para el caso de Ticho Brahe, tendríamos un máximo de 8′ de error. Los 18′ de error de la base de Urianenburg muestran que hay, por lo menos, un valor igual de error debido a las dificultades de amojonamiento o su alteración posterior.











