Error de medidas de instrumentos no-ópticos

Error de medidas de instrumentos no-ópticos

Para apreciar el error de medida de los antiguos instrumentos no-ópticos, disponemos de estudios basados en datos históricos y también de información reciente sobre estos instrumentos.
La información reciente se refiere a instrumentos todavía usados en agrimensura de poca precisión y que son las llamadas “escuadras de espejos” y “escuadras de pínulas”. En estos instrumentos los visores son simples cerdas o hilos de Nylon (pínulas) y el error promedio de lectura puede apreciarse entre 15′ y 20′ de arco. También se conocen medidas comparativas efectuadas con la “ballestilla” (o “compás de Jacob”), que fue el antepasado del sextante, y con el cual los errores que se cometían, según Rey Pastor (109), eran del orden de 30′.
En cuanto a la información histórica, Kepler (52) era de opinión que Ptolomeo medía la posición de las estrellas con errores de 10′. Este mismo orden de error se observa en los catálogos árabes de estrellas (como el de Ulug Beg) y puede hacerse extensivo a las medidas de Hiparco.
La máxima precisión en astronomía no-óptica corresponde a las medidas de Ticho Brahe —con su enorme astrolabio de cuadrante mural de 5 metros de diámetro— y cuyo error promedio de determinación era, según Kepler (52), de 2′.
Para el análisis estadístico de esta información es fundamental establecer el error de medida del instrumento y los promedios de los errores de medida que surgen del estudio de los catálogos de estrellas confeccionados por aquellos astrónomos. Con los valores para n que hemos establecido y la fórmula (1) podemos establecer que el astrolabio de Ptolomeo medía con errores de
s = o V25 = 10′ X 5 = 50′ .
Aplicando igual técnica a las mediciones de Ticho obtenemos como error de instrumento
s = 2′ X 5 = 10’ ,
lo que indiscutiblemente representa un alarde en medidas de precisión no-ópticas. Vemos, de paso, que nuestras hipótesis representan un término medio pues al valor aparentemente aumentado de los errores de Ptolomeo debemos contraponer el valor aparentemente reducido de los errores de Ticho, todo lo cual muestra que nuestras hipótesis se mantienen en un límite aceptable.